“Helado está también mi corazón,
pero no fue en invierno”.
Ángel González
Ningún consuelo es bueno cuando has sufrido una perdida. ¿Cómo combatir el argumento de algún desgraciado que no encuentra sentido al mundo, a la vida? ¿Cómo tratar de llenarlo con historias de amor en un mundo donde ha llorado en medio de miles y nadie le ha brindado su hombro? ¿Cómo debatirlo con los valores del hombre, con la justicia, con la solidaridad cuando ha visto morir de hambre a la gente, matarse unos a otros, cuando ha visto la mentira, el tedio, la traición?
¿Cómo consolar a una mujer con la existencia de Dios, cuando ella misma ha desafiado su autoridad, cuando se ha mofado de sus leyes y ha desatado su ira? Ningún consuelo es válido cuando alguien ha descubierto la esencia misma del ser humano.
¿Cómo refugiarse en la ciencia, en el universo, cuando que no comprendes lo infinito, cuando has descubierto lo vano del conocimiento y la búsqueda de la verdad?
¿Cómo leerle un poema que sabes que es mentira? ¿Cómo hacer que crea una historia de amor donde ha visto traición y odio?
¿Cómo continuar en un mundo donde todo lo que queda es la esperanza, la larga, la infinita esperanza en los niños, tiernos seres que no saben lo que les espera? ¿De qué sirve la leve esperanza de “aun hay gente buena” cuando te encuentras terriblemente solo?
Los amigos, aliados temporales. Los padres, seres cansados de tanta esperanza. Las parejas, humanos inciertos y transitorios. La vida, el camino hacia la muerte.
El mundo sigue su curso, va trotando, corriendo, no sabe hacia dónde, no le importa. El tiempo pasa sin vergüenza, sin piedad, incontrolable.
Alguien dispuesto a dejar sus ocupaciones por ti, a cortar el ritmo de su vida, si lo llamas, si lo buscas. ¿Qué compromiso tiene contigo? ¿Es acaso responsable de gastar su tiempo contigo, sus abrazos, sus oídos?
El humano, alma desconocida y aborrecible. ¿Cómo amarnos los unos a los otros, cuando los otros son tu reflejo, cuando mienten, engañan y son egoístas?
¿Cómo tolerar tanto descaro?¿Cómo sostener tanta demencia? ¿Cómo continuar, cómo quedarse hasta el final?

